La vida es maravillosa. Me siento el hombre más feliz de la tierra, y tengo a mi lado a la mujer perfecta, mi alma gemela, mi media naranja. Es el amor de mi vida, y espero pasar con ella el resto de mis días, si ella me acepta, claro.
Cuando le he dicho a mi familia que pronto iban a conocerla, apenas les ha faltado tiempo para organizarlo todo.
—Ya era hora, pensaba que este día no iba a ocurrir jamás —dice mi padre.
—Tampoco es para tanto, no sería la primera vez que traigo a alguien a c