Capítulo 34: Cobrando deudas...
Joaquín
—Muero de ganas por hacer esto —susurré, y mi voz salió más ronca de lo que esperaba.
No podía ocultar la necesidad que vibraba en cada palabra.
Camila tartamudeó algo, apenas un susurro, como si intentara ganar tiempo o encontrar una salida a lo que estaba a punto de suceder.
Pero ella no quería reconocer que ahora, nada me impediría hacerla mía.
—¿Qué...? —empezó a decir, pero no iba a esperar más.
No iba a darle tiempo para pensar, para razonar lo que ambos estábamos sintiendo.
Me