Capítulo 33: Escribir o no escribir... esa es la cuestión
Camila
Estaba acostada en mi cama, con las luces apagadas y el ventilador girando sobre mi cabeza.
Pero no podía dormir.
Debería haberme quedado dormida en cuanto mi cuerpo tocó la cama, pero no podía, algo me mantenía despierta.
Joaquín.
Suspiré y me giré sobre un costado, abrazando la almohada contra mi pecho mientras miraba el teléfono que sostenía en mi mano. La pantalla brillaba en la oscuridad, mostrando su nombre, el cursor parpadeando como si esperara mi decisión.
—No le escribas, Cami