Camila
Salí de la oficina como una loca, sintiendo el calor subir a mis mejillas, maldiciendo en mi mente por el estúpido beso con Joaquín.
"Mierda, soy una estúpida", me recriminé, caminando a paso rápido hacia el estacionamiento. "¿Cómo demonios pasó eso?"
Todo el trayecto hasta la puerta iba repitiendo la escena en mi cabeza.
Me acerqué para darle un beso en la mejilla, como siempre hacía con todo el mundo cuando me despedía, pero él...
"Maldito pasante de mierda, quién se cree girando la ca