Ámbar la observar en silencio. La sugerencia de Matteo de que abortara, la insistencia en que no estuviera sola ni un segundo, su manera de tratarla dulcemente a pesar de todo. Algo no cuadraba.
Pero no dijo nada. No quería que la sirvienta se asustara más de la cuenta. Debía descubrirlo por si misma si Matteo estaba actuando a favor de sus propios deseos y en el fondo no deseaba al bebé. En primer lugar no tendría que aceptarlo si no quiere pero ¿por qué actual tan descaradamente con maldad di