Julio estaba en su departamento, con una taza de café humeante en la mano, mientras observaba las noticias en la televisión. Su mirada no se despegaba de la pantalla. Una reportera hablaba sobre la misteriosa muerte de una mujer en un restaurante del centro. Mencionaban que las autoridades estaban investigando un posible envenenamiento.
Una sonrisa lenta y oscura se dibujó en sus labios.
—Así es como se maneja un problema —murmuró para sí mismo, complacido.
Sabía que si Katerin abría la boca, p