Apenas Adrián vio desaparecer a Clarisa por la escalerilla, tomó a su madre con una decisión inmediata. Antes incluso de subir al avión, se apartó unos minutos hacia una zona más privada de la terminal. No levantó la voz. Nunca lo hacía. Pero eso no significaba que estuviera menos molesto. La conversación con Eleonora fue exactamente tan frustrante como esperaba.
Su madre insistió en que Clarisa no había sido invitada por ella. Según su versión, la joven había viajado por asuntos relacionados c