Estas dos semanas habían sido un tormento para Dafne. Benjamín la llevaba de vez en cuando a la empresa para recoger documentos y luego la regresaba al departamento. Ella estaba ansiosa de que atraparan al lunático de su primo y poder recuperar su libertad y tranquilidad.
Era domingo cuando Benjamín le propuso ver una película y luego pedir comida de afuera. Dafne aceptó sin pensarlo demasiado. Mientras conversaban, él preparó palomitas y ella arregló la sala. No entendía por qué se sentía ilus