Ava se volvió a sentar y suspiró varias veces, tratando de encontrar las palabras adecuadas para liberarse del peso que había cargado durante años.
— Sé la historia de cómo llegaste a la vida de mi madre, pero solo fuiste un pobre hombre que quería ser mantenido. Lástima que mi madre era una ilusa y débil mujer que se enamoró de quien no debía —Hizo una pausa. Reflexionó. Ahora que era madre, entendía más de lo que antes podía —. Te perdono, porque no tuviste nada que ver en la muerte de mi madr