Un mes después, Ava se encontraba en su mansión junto a su hermana, la tensión en el aire era palpable. Ambas esperaban la llegada de su padre. Sergio había salido de la cárcel gracias a Ava, quien retiró los cargos en su contra. Con el tiempo, comprendió que guardar rencor no era el ejemplo que quería dar a sus hijos. Al final, lo único que realmente importaba era que su padre no había sido el culpable de la muerte de su madre.
—No puedo creer que estes haciendo esto —dijo Olivia, rompiendo el