Lyra la reconoció de inmediato. El corazón le dio un vuelco, latiendo con fuerza descontrolada. ¿Qué demonios hacía Artemisa allí? pensó, frustrada.
La sola presencia de Artemisa tan cerca le nublaba el juicio. Durante el tiempo que Lyra trabajó en el reino, ella se había encargado de hacerle la vida imposible, abusando de su posición para tratarla como si fuera una esclava. Sabía perfectamente lo que Lyra sentía por Kael, y por eso, con saña calculada, le asignaba tareas que la obligaban a est