No solo las cosas estaban cambiando para Lyra; también lo hacían para Kael, aunque en su caso, de forma positiva. La compañía estaba creciendo, y aunque él aún permanecía en el anonimato debido a su condición, había recuperado por completo la visión.
***
Kael miró sus manos; las veía con una claridad que aún le resultaba asombrosa. Se acercó al espejo y, por primera vez en mucho tiempo, pudo reconocer su rostro, su cuerpo. En su interior, su lobo aullaba con fuerza por ver a Lyra claramente. Pu