Sofía salió a de paseo por la ciudad, había estado muy preocupada últimamente. Un poco de aire fresco le haría bien.
Necesitaba alejarse un poco de todo. Gabriela la acompañaba y empujaba el coche de la bebé.
Darío le había permitido salir con un millón de recomendaciones, entendía su preocupación, pero era cuidadosa.
—¿Piensas decirle a Darío lo que sientes?
—No, es mejor así, pronto recuperaré mi herencia y seré libre, volveré a mi antigua vida.
Gabriela creía que su prima estaba siendo muy