Sofía —murmuró Pablo mirando a la mujer.
La joven le mostró una sonrisa burlona, luego sus ojos cayeron en su prima, quien parecía estar aterrada.
Pablo no sabía si correr o quedarse allí, había fingido ser un esposo dolido por la muerte de su mujer.
Había dado una conferencia de prensa, y en ese momento estaba quedando como un maldito mentiroso.
Sofía se veía diferente a cómo la recordaba, la mirada de desprecio que le dedicó la mujer fue realmente doloroso.
—¡Tú! —la señaló su suegra —¡e