Alessia Vittoria Bellerose
La lluvia convierte el puente en un escenario miserable. Enzo está de rodillas sobre el asfalto mojado, con la cara golpeada, la ropa empapada y esa expresión cobarde que antes confundí con dulzura. A pocos metros, Amara tiembla bajo la lluvia, con el rostro pálido y los ojos llenos de lágrimas.
Yo no sé a quién mirar primero. A Enzo, el hombre que me dejó en el altar. A Amara, mi mejor amiga, la mujer que me acompañó cuando el mundo entero se burló de mí. O a Dante,