Dante Salvatore Valcárcel
—¿Qué hiciste?
Amara abre la boca, la cierra, vuelve a abrirla. No encuentra una mentira lo bastante rápida. Rocco se coloca detrás de ella. No la toca. Todavía.
—Amara —dice Alessia, con una voz tan baja que duele más—. ¿Qué hiciste?
La mujer que supuestamente llegó llorando bajo la lluvia porque su casa había sido atacada mira hacia mí con terror. Mal movimiento. Alessia lo nota.
—Mírame a mí.
Amara obedece.
—No fue como crees.
Alessia se queda inmóvil. Esa frase deb