Alessia Vittoria Bellerose
—Papá no cerró esta habitación para esconder a Elena —digo.
Todos se callan. Incluso Dante.
—La cerró para proteger algo de ella.
Octavia se acerca.
—¿Qué buscas?
—No sé.
Y esa es la verdad.
Pero hay algo en esta habitación que me llama. No con voz. No con lógica. Con una sensación más profunda, como si la niña que una vez estuvo del otro lado de esta puerta recordara un detalle que la mujer todavía no comprende.
Camino hacia el espejo cubierto.
Dante se mueve conmigo