“A veces, la mayor promesa no consiste en llegar hasta el final, sino en decidir caminar junto a alguien.”
La habitación volvió a quedarse en silencio Emma permanecía inmóvil frente a la vieja mesa de madera la caja metálica seguía abierta, la brújula descansaba junto a la fotografía, mientras el sobre color marfil permanecía cuidadosamente cerrado.
Durante unos instantes nadie habló solo se escuchaba el viento colándose entre las viejas vigas del molino y el suave golpear de las últimas gotas