Mundo ficciónIniciar sesiónLucia sintió el colchón hundirse bajo el peso de Alexander cuando él se acostó a su lado. No hubo delicadeza esta vez; se dejó caer con el peso muerto del agotamiento. A pesar de la distancia física que él intentaba mantener quedándose en el borde, el aire entre ellos cambió. Olía a humo de cigarrillo rancio, a alcohol







