CAPÍTULO 19
El despertador digital de Alexander cobró vida a las 5:00 de la mañana con la sutileza de un taladro.
Alexander estaba profundamente dormido, sumergido en un descanso reparador que no experimentaba desde hacía años. El ruido infernal lo arrastró de vuelta a la realidad.
Gruñó, intentando abrir un ojo, pero antes de que pudiera mover un músculo para buscar el aparato, sintió un peso cálido y suave caer sobre él.
Lucía, guiada por la desesperación del sueño interrumpido y con los ojo