104. Un Espectáculo del Pasado
Esa noche llegó sin ningún plan grandioso. James sugirió cenar fuera—no una reunión, no una celebración, solo una pausa. Emma aceptó tras una breve duda, luego eligió un vestido sencillo en un tono suave. James llevaba una camisa sin corbata. Ethan, con su pequeña chaqueta, saltaba por el pasillo preguntando si el restaurante servía pasta.
El restaurante no estaba lleno, pero tenía vida. Luces amarillas cálidas colgaban bajas, una música suave flotaba en el ambiente—lo suficiente para suavizar