El resto del día pasa como un sueño.
Un sueño de esos tan dulces que uno no se atreve a interrumpir, por miedo a que se desvanezca al abrir los ojos.
Poppy es oficialmente de ellos. La noticia llega como una bocanada de aire fresco después de meses de tensión, miedo y noches en vela.
Adiós a los interminables trámites, a la custodia compartida que nunca terminaba de resolverse, a la sombra de Aspen rondando sobre ellos.
Adiós a esa batalla silenciosa que les había robado la paz y los había obli