El primer dolor la tomó desprevenida. Un tirón agudo en el costado de su vientre la hizo encogerse sobre sí misma, soltando un quejido que reverberó en la habitación silenciosa.
Cada fibra de su cuerpo se tensó, como si el dolor quisiera advertirle que algo estaba mal, muy mal.
Lucy respiró hondo, tratando de calmarse, pero incluso un simple aliento parecía una batalla contra la punzada que recorría su abdomen.
Sawyer se incorporó de inmediato. Sus ojos se abrieron con alarma al verla dobl