El golpe de pánico fue instantáneo. Cuando Lucy se desplomó en sus brazos, la gravedad de la situación atravesó a Sawyer como un rayo.
Sintió cómo su corazón se encogía, una mezcla de miedo y urgencia que lo empujó a reaccionar sin pensar.
Su mente médica se activó al instante, pero sus emociones personales amenazaban con desbordarse.
Lucy, inconsciente, con el bebé dentro… cada segundo contaba.
—¡Llévenla al quirófano ahora! —gritó Sawyer, su voz firme y autoritaria, mientras el equipo médi