La felicidad del momento se rompe en mil pedazos cuando Lucy abre la puerta.
Detrás de Justin aparece Aspen, tan impecable como siempre, con el cabello perfectamente peinado y esa expresión que mezcla falsa cordialidad con veneno.
Ambos tienen la misma sonrisa engreída, maliciosa, como si acabaran de ganar algo que Lucy ni siquiera sabe que está en juego.
Sawyer se tensa al instante. Su cuerpo se adelanta, interponiéndose entre ellos y Lucy de manera casi instintiva, su sombra cubriendo la de