La casa está en silencio. Solo el leve zumbido de la nevera en la cocina y el murmullo del viento colándose por las ventanas abiertas rompen la quietud.
La cena ha quedado atrás, junto con el caos y la tensión de las últimas horas.
Poppy duerme plácidamente en su habitación, abrazada a su peluche favorito.
Lucy se recuesta contra el marco de la puerta, mirando a Sawyer que está recogiendo los platos restantes en la mesa.
Hay algo en su espalda ancha, en la forma en que su camiseta se pega a