El mundo se convirtió en un torbellino de luz, metal y lluvia.
El coche, incapaz de mantener el equilibrio sobre el asfalto resbaladizo, cayó irremediablemente por el borde de la carretera.
Lucy sintió cómo el cinturón de seguridad le cortaba el abdomen, cómo su propio peso la empujaba contra él, y cada movimiento del vehículo la sacudía como si estuviera en el centro de un terremoto.
El sonido del metal doblándose, el cristal estallando en mil fragmentos, la lluvia golpeando el parabrisas y