Valentina se lleva a los niños, convenció a Isabella para que ella y Alexander puedan tener un tiempo de paz a solas.
Lo que no sabía Isa, era que Alexander tenía mucho estrés acumulado y solo tenía una idea en mente para poder liberarlo.
A solas en la habitación, sus ojos brillantes destilan una expresión de desafío. Tiene los labios entreabiertos. Está esperando, alerta para atacar.
POV DE ISABELLA:
El deseo —agudo, líquido y provocativo— arde en lo más profundo de mi vientre. Me adelanto y