La luz del atardecer se filtra por las ventanas del hogar Blackwood, tiñendo las paredes de un dorado suave y acogedor.
El aroma de una cena casera flota en el aire, mezclado con las risas infantiles que resuenan desde el jardín trasero.
Emma, Liam y Gael están descalzos sobre el césped, corriendo entre juegos improvisados y carcajadas sinceras. Sus voces se entrelazan como una melodía que parece sellar con felicidad la historia que su familia ha construido.
Isabella observa desde el umbral d