Entrar al departamento de Martín para Samantha fue algo muy extraño. Era la primera vez que estaba allí y sintió un inusitado vértigo al entrar en el lugar.
Una parte de ella sabía que después de ese día no había vuelta atrás. Ni para ella ni para él. No se mentía a sí misma; era dar un salto al vacío, algo totalmente desconocido.
No porque no hubiera estado con un hombre si no por la forma en que lo había hecho anteriormente de esta manera: de manera consciente sin ninguna intención detrás. Es