Samantha parpadeó varias veces antes de abrir sus ojos y apenas lo hizo, casi no podía creer en donde estaba. La sorpresa inicial dio paso a una dulce sonrisa cuando, al girarse ligeramente, pudo ver el rostro apuesto de Martín. Él la tenía abrazada mientras dormía plácidamente, y esa escena llenó a Samantha de una sensación de ternura y calidez.
Divertida, Samantha reflexionó sobre cómo no se había dado cuenta antes de lo guapo y atractivo que era el hombre. Ahora, al observarle con detenimien