En cuestión de pocas horas, la noticia sobre lo acontecido con Luciana se propagó rápidamente y ocupó un lugar destacado en todos los medios de comunicación. El caso de su abrupto fallecimiento llamó poderosamente la atención tanto de periodistas como del público general, lo que facilitó que la información se expandiera con celeridad.
Ante esta situación, Martín intentó ejercer toda la influencia de la que disponía para frenar los rumores y controlar la narrativa. Sin embargo, debido al carácter extraordinario del caso, los esfuerzos del abogado resultaron insuficientes. El interés mediático era tan elevado que ningún periodista estaba dispuesto a dejar pasar la oportunidad de cubrir la noticia en profundidad.
—Esto es un verdadero desastre —dijo compungida Samantha—. Luciana no ha sido mi persona favorita en el mundo, pero nunca quise que terminara así. No sé si fue lo mejor hacer que confesara de esa manera..., no debí...
Martín la abrazó con fuerza y le dio un beso en la frente.
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