POV: Danika Klein
Me arrastró hasta su auto . Lincoln intentó levantarse del suelo al ver lo que pasaba, pero dos hombres vestidos de negro —guardaespaldas de Credence, sin duda— se acercaron como sombras y lo sujetaron con fuerza, inmovilizándolo contra el pavimento.
—¡Credence, por favor, no! ¡No lo hagas! —grité, mientras pataleaba, pero fue inútil.
Me abrió la puerta del auto con una sola mano y me empujó dentro, sin ninguna delicadeza. Caí sobre el asiento, con el corazón latiendo des