Hola... soy el amor de tu vida
Gio se encontraba de pie frente al altar. La enorme catedral rebosaba elegancia; los vitrales dejaban entrar la luz del mediodía, los arreglos florales cubrían cada rincón y los bancos estaban ocupados por empresarios, Dones y familias influyentes de Francia e Italia. A su lado permanecía Giancarlo con una enorme sonrisa de satisfacción. Frente a ellos, Ginna avanzaba con un hermoso vestido color champán escoltando a la novia como dama de honor, mientras Paulino Weiss caminaba orgulloso llevand