La asamblea quedó completamente en silencio.
Las palabras de Giorgio habían caído como una bomba sobre la mesa del Consejo, Silvano se inclinó apenas hacia Lucien y le murmuró algo al oído, su amigo soltó una risa baja mientras ambos miraban a Giorgio con evidente diversión.
Giorgio simplemente les devolvió una sonrisa llena de suficiencia y les guiñó un ojo, Lucien negó con la cabeza.
—Está completamente enamorado.
—Perdido.
Respondió Silvano sin dejar de sonreír, Giancarlo, en cambio, golpeó