Solo un poco....
—Veo que ya te sientes mejor —dijo la voz grave de su tío, apoyado junto al auto con una mano en el techo como si estuviera a punto de irse, aunque parecía no tener prisa.
Dante, vestido con ropa deportiva y con una botella de agua medio llena en la mano, se giró lentamente. Había planeado salir a correr antes de la cena. O al menos fingir que tenía energía para hacerlo.
—Sí... sí, tío. Ya estoy mejor —respondió, forzando una sonrisa que no alcanzó a tocar sus ojos. Seguía sintiendo el mismo pe