Oliver, por su parte, se alejó por el pasillo; ajeno a lo sucedido, abriendo todas las puertas que encontró a su paso y viendo solo habitaciones vacías. Fue así hasta llegar a una en que se encontró con un pequeño bulto sobre la cama, el cual se movía y al acercarse se encontró con que se trataba de su hijo.
Estaba seguro de que era Paul y es que desde que Emma se lo llevo no había dejado de pensar en él ni un solo minuto, ni de soñarlo noche tras noche. Lo reconocería sin importar nada, de eso