Luego de algún rato, Oliver estuvo listo para irse; aun a pesar de las objeciones y temores de sus hermanos. Era de ese modo, aún cuándo eso era lo que debía hacer para salvar a su hijo y estos lo sabían. No obstante, eso no quitaba el hecho de que les asustara que algo malo pudiera pasarles, que algo saliese mal y es que estarían locos si no fuera de ese modo.
Siguió pues las indicaciones de Barbara hasta llegar a la antigua casa de campo de la familia de esta; misma que habían vendido años at