A la mañana siguiente, llego a primera hora a la casa de los Grant y fue recibida una vez más por los guardias de seguridad de la puerta; los cuales la revisaron a ella y sus pertenencias. Solo cuando estuvieron conformes le permitieron el paso, para posteriormente ser recibida por Luisa.
Traía consigo sus cosas como se lo pidieron, las cuales consistían en una pequeña maleta y una bolsa de viaje, además de su maletín. Luisa entonces la llevó nuevamente escaleras arriba, deteniéndose en la puert