Dos meses después.
Emma despertó temprano por la mañana como siempre y se preparó para el trabajo, pero al vestirse se dio cuenta de que las blusas que solía usar apenas le quedaban y es que aunque solían ser amplias el vientre había crecido mucho. Estaba consciente de que pronto tendría que conseguir ropa de maternidad, por desgracia no tenía las posibilidades económicas para permitirse un guardarropa completo, lo cual le preocupaba.
Oliver estaba haciendo unas llamadas a la oficina desde el de