Capitulo 37
Oliver entonces siguió sus instrucciones y movió una de sus piernas, cambiando así el peso de una a otra y luego hizo lo propio con la opuesta. Lo hizo dando solo un par de pasos cortos y lentos, mismos con los que termino tremendamente exhausto.

De pronto la fuerza le fallo y se fue hacia el frente, embargado por el agotamiento; por fortuna ella estaba ahí para sujetarlo. Lo abrazo, pasando sus brazos por su cintura, apretándolo contra si con firmeza; mientras que este trataba de hacer fuerza c
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