Capítulo 111
Desperté con la garganta seca y la cabeza dándome vueltas, me sentía extraña como si no tuviera fuerzas ni para sentarme en la cama
Lo primero que sentí fue la mano de Kaleb sosteniendo la mía. La tenía entre las suyas, me miraba preocupado esperando a que yo despertara, le di una caricia en la mejilla y le pedí que se calmara.
—Ariadna… —dijo dándome un beso en la frente y luego en mi boca
Parpadeé muchas veces tratando de enfocar. Estábamos en la habitación principal. Me dolía el