Capítulo 112
La actitud de Román de un lobo que sabía que tenía el apoyo del consejo supremo, siempre había deseado tener poder y ahora se lo daban oficialmente.
Podía ver en esos ojos esa oscuridad, que me aterraba de él, Pero esta vez estaba en mis territorios y no iba a dejar que pasara por encima de mi autoridad.
—Vete —le dije dándole una orden e imponiéndome como la Luna de carmesí—. No tienes nada que hacer en nuestras tierras, sabes que no eres bienvenido en la manada de mi padre.
Romá