Capítulo 63. El ramo en la recepción
La oficina de la editorial bullía con el sonido de teléfonos y teclados. Florence, sentada en su puesto, intentaba gestionar el calendario. Sus dedos volaban sobre las teclas, tratando de ignorar el leve temblor que aún la asaltaba de vez en cuando.
—Señorita Florence, esto acaba de llegar para usted —dijo un mensajero, dejando un enorme y opulento ramo de rosas rojas sobre su escritorio de trabajo.
El contraste del rojo sangre contra la madera clara de la oficina la hizo palidecer. Florence se