Sucumbir
Nuestras respiraciones se acompasaban volviéndose una, rosamos nuestras narices, lo tome con fuerza de la camisa empujándolo a mi cama, mientras el deseo burbujeaba partiéndome en dos débiles camine hasta el sin saber cómo controlarme, me asustaba lo que sentía. Matt de repente tomo mi mano mientras no podía restablecer mi respiración.
—No te contengas… utilízame para saciarte.
—No quiero sentir esto… no soy yo—Jadee mientras él me posaba entre sus piernas mirándome desde la cama.
—Si