—¡No! No quiero que me confundas más… si estás con esa mujer, soluciona tus problemas con ella. —Inquirí levantándome de la silla de los vestuarios.
—¡Ángela no están fácil! —le mire incrédula y señalándolo con mi dedo propine.
—¿Que no es fácil? Es tan simple como ser sincero… si sientes algo por mí me lo dices sin tonterías. No te das cuenta de que esto es real… Lo que siento por ti. —dijo esas últimas palabras en voz baja.
—Solo intento por una vez en mi vida hacer las cosas bien, sin sentir