Sospechas.
Matt llevaba unos días con una actitud errática, y ni hablar de Ángela, que parecía por todos los medios evitar la presencia de Matt, ya casi ni venía al gimnasio. ¿Qué diablos había pasado la noche anterior? Me mataba la curiosidad, ¿y si la había asustado realmente…? Lo tenía tan claro como que me llamaba Galaxy Gilinsky, pero ¿cómo le preguntaba para qué soltara la sopa? Matt había estado toda la semana fingiendo estar bien, pero le conocía tan bien… él no era positivo ni alegre a