CAPÍTULO 43. EL CENTRO DEL PROBLEMA
Después de las clases, seguía sin tener respuestas claras.
Habían dado explicaciones breves, casi superficiales, pero al menos mencionaron varios libros que prometían profundizar en los temas que realmente me interesaban. Anoté cada título con cuidado. Más tarde pasaría por la biblioteca.
Vera cursaba optativas distintas, así que no la vi en el resto del día.
No fue hasta que salí del campus que volví a sentirlo, esa sensación, como si alguien me observara.
No era algo nuevo… pero esta vez era