CAPÍTULO 45. MI HABITACIÓN
Él estaba ahí, el Alfa Daryion.
Dentro de la casa madre de “hembras”.
Dentro de mi habitación.
Mi corazón dio un salto brutal contra mi pecho, por un segundo, ni siquiera pude reaccionar, solo me quedé ahí, mirándolo, completamente paralizada, como si mi mente se negara a procesarlo.
Esto era imposible, estaba prohibido y sobre todo era….peligroso.
Mi expresión debió decirlo todo, porque no pude controlar la forma en que mis ojos se abrieron de par en par, ni el leve retroceso instintivo de m