CAPÍTULO 44. COMANDO
Apenas dimos un par de pasos más hacia la mesa, cuando sentí una presencia acercarse, era el Beta Erix, no alzó la voz, pero se detuvo lo suficientemente cerca como para que solo nosotras pudiéramos escucharlo.
—Tessa, Vera —dijo en tono bajo, controlado—. El Alfa solicita su presencia en la mesa principal, había media sonrisa plantada en su cara, mi espalda se tensó de inmediato, no quería mirar hacia esa mesa y encontrarme con esos ojos otra vez.
Vera a mi lado guardó silencio, pero pude sen